¿El PRO al borde de su extinción? Peleas internas y una estrategia electoral confusa
El partido que fundó Mauricio Macri enfrenta un escenario de crisis sin precedentes. La fractura entre sus principales referentes, los acuerdos con Javier Milei y una oposición diluida generan dudas sobre su futuro. Mientras Horacio Rodríguez Larreta se distancia, La Libertad Avanza absorbe estructuras y marca el rumbo.
El PRO atraviesa una de las mayores crisis de su historia. Lo que comenzó como un proyecto de centro-derecha ordenado y con liderazgo claro hoy se encuentra partido en mil pedazos. La reciente entrevista de Horacio Rodríguez Larreta confirmó lo que ya era evidente: su distanciamiento de Mauricio Macri y su alejamiento de la actual gestión porteña. “Hace bastante que no hablo con Mauricio, estamos distanciados”, confesó el exjefe de Gobierno en Radio Rivadavia. Con un nuevo espacio propio y críticas a la administración de Jorge Macri, Larreta ahora juega su propio partido.
El exmandatario porteño no se guardó nada. Cargó contra la gestión de su sucesor, a la que acusó de descuidar la seguridad y la limpieza de la Ciudad. “No me representa lo que hoy hace el gobierno de la Ciudad. Me parte el corazón ver cómo se está deteriorando”, afirmó. Con su candidatura a la Legislatura porteña, busca diferenciarse de la actual conducción y recuperar terreno en el electorado que lo respaldó durante años.
Mientras tanto, el PRO también se sacude en la provincia de Buenos Aires. La reciente reunión en Casa Rosada entre Javier Milei, Karina Milei, Cristian Ritondo y Diego Santilli oficializó una alianza que ya venía gestándose desde el Congreso. La posibilidad de un acuerdo electoral con La Libertad Avanza pone en jaque la identidad del partido. Algunos sectores ven con buenos ojos la fusión, mientras otros advierten que el PRO se diluye en el mileísmo.
Dentro del PRO, las diferencias son cada vez más evidentes. Algunos intendentes ya cruzaron de vereda y se sumaron a La Libertad Avanza, como Diego Valenzuela (Tres de Febrero), Fernanda Astorino (Capitán Sarmiento) y Juan Morillo (25 de Mayo). Otros, como Guillermo Montenegro (Mar del Plata), todavía analizan su jugada. En paralelo, el oficialismo libertario busca consolidar una estructura que le garantice un bloque parlamentario fuerte, con el objetivo de alcanzar los 90 diputados en el Congreso.
Las críticas de Larreta a la dirección del PRO reflejan una crisis de identidad. "El PRO siempre respetó al que piensa diferente y el diálogo. Ahora se acerca a un gobierno que insulta al que piensa distinto", advirtió. También cuestionó la falta de coherencia en el partido: "La gente se pregunta de qué lado están los dirigentes. Dicen una cosa y en el Congreso votan otra". Sus declaraciones confirman lo que muchos ya venían sospechando: el PRO está lejos de ser la oposición sólida que alguna vez intentó representar.
El escenario de 2025 definirá el futuro del PRO. Con la posible fusión con La Libertad Avanza y el avance de Milei sobre sus estructuras, el partido enfrenta una encrucijada. La dirigencia se divide entre quienes buscan sostener la identidad histórica del PRO y quienes ven en el mileísmo una oportunidad de supervivencia. En paralelo, Larreta se juega su propia batalla en la Ciudad, tratando de recuperar el electorado que alguna vez confió en su gestión.