La CGT endurece su postura, sale a la calle y convoca a una protesta el 24 de marzo
La central obrera rompió la tregua con el oficialismo y definió un plan de lucha en rechazo a las políticas de Javier Milei. La mesa chica de la central sindical, con la presencia de Hugo Moyano, decidió sumarse a la marcha del 24 de marzo y respaldar la movilización de los jubilados. Además, se reunirá el 20 de marzo para definir nuevas medidas de fuerza.
El clima en la CGT cambió. Luego de meses de expectativa, la conducción de la central obrera decidió endurecer su postura y lanzó un plan de lucha contra el gobierno de Javier Milei. En una reunión ampliada que contó con la presencia de Hugo Moyano, la cúpula sindical acordó movilizarse el 24 de marzo, en repudio al golpe de Estado de 1976, y brindó su respaldo a los gremios que marcharán este miércoles junto a los jubilados frente al Congreso.
El encuentro, que tuvo lugar en la sede de UPCN, contó con una asistencia casi total de la conducción cegetista. Héctor Daer, Octavio Argüello y Carlos Acuña, los tres cotitulares de la CGT, encabezaron la reunión junto a Andrés Rodríguez, anfitrión del encuentro. También participaron referentes como José Luis Lingeri, Abel Furlán, Juan Carlos Schmid, Sergio Romero, Rodolfo Daer, Alejandro Amor, Jorge Sola y Omar Plaini, entre otros. La única ausencia con aviso fue la de Gerardo Martínez, quien se encuentra en Ginebra por compromisos con la OIT.
Durante más de tres horas, los sindicalistas manifestaron su creciente malestar con la gestión de Milei. Hubo cuestionamientos a las restricciones en paritarias, los salarios de pobreza que afectan a numerosos sectores y el impacto del acuerdo con el FMI, que, según la CGT, traerá más ajuste. Además, remarcaron la crítica situación de los jubilados y la caída del poder adquisitivo en distintos rubros.
En este contexto, la central obrera convocó a su Consejo Directivo para el 20 de marzo, con el objetivo de definir los próximos pasos del plan de lucha. Allí se analizarán nuevas medidas de fuerza, que luego serán debatidas por las delegaciones regionales, muchas de las cuales ya se encuentran en proceso de normalización con nuevas autoridades.
Uno de los puntos que más resonó en la reunión fue la fragilidad del gobierno libertario tras el escándalo de la criptomoneda CoinX. “Ahora le entran las balas”, lanzó un dirigente en tono desafiante, haciendo referencia a los últimos traspiés que, según sostuvo, afectaron la imagen presidencial en las encuestas. La CGT ve en este escenario una oportunidad para recuperar protagonismo y fortalecer su reclamo.
Si bien el tono general de la reunión fue de confrontación, algunos sectores más moderados dentro de la CGT aún apuestan a forzar una instancia de diálogo con el Gobierno. La estrategia es aprovechar este momento de endurecimiento para presionar por una convocatoria oficial, con el objetivo de negociar salarios y condiciones laborales. Sin embargo, la falta de señales desde la Casa Rosada mantiene encendidas las alarmas en el sindicalismo.
La marcha del 24 de marzo no solo será una protesta contra la dictadura, sino también una demostración de fuerza del sindicalismo frente al oficialismo. Con el peronismo en modo oposición y el malestar social en aumento, la CGT busca recuperar la iniciativa y posicionarse como un actor clave en el escenario político. Mientras tanto, en la Casa Rosada siguen de cerca los movimientos gremiales, atentos a la posibilidad de que el conflicto escale en las próximas semanas.