La Unión Tranviarios Automor (UTA) ratificó esta tarde el paro por 24 horas para el próximo viernes, tras no alcanzar un acuerdo salarial en la reunión con la Secretaria de Trabajo. En este contexto, con el fin de evitar la medida de fuerza, el gobierno evalúa la posibilidad de dictar la conciliación obligatoria, lo que suspendería la huelga por 15 días hábiles.

El encuentro se llevó a cabo de manera virtual desde las 15:00 hs y contó con la participación de funcionarios del área de Transporte, encabezada por Franco Mogetta. La última resolución oficial (8/2025) no prevé incrementos salariales hasta junio, lo que tensiona aún más la negociación. Desde la UTA aseguran que el Gobierno "se esconde" y los está llevando a un conflicto sin solución.

"Los funcionarios de Transporte se esconden y nos llevan a un conflicto, sin resolver la estructura de costos y con ella, el incremento salarial que los trabajadores merecen", expresó el gremio en un comunicado firmado por su secretario general, Roberto Fernández. La declaración llegó después de una tercera audiencia sin acuerdo con las cámaras empresarias y el Ministerio de Trabajo.

“La medida de acción sindical se realiza ante la intransigencia empresaria expresada, a quienes no les interesa dejar a 9.000.000 de pasajeros varados. Nuestros empleadores no pueden ni deben desentenderse de su responsabilidad”, agregan en el comunicado.

La UTA ratificó el paro de colectivos para el próximo viernes y espera la conciliación obligatoria

Tras la reunión, fuentes de la UTA detallaron que “fue negativa” y ratificaron la medida de fuerza por 24 dispuesta para el viernes. Desde el gremio esperan que el gobierno dicte la conciliación obligatoria para los próximos días, en busca de seguir las negociaciones la próxima semana.

El conflicto se profundizó tras la decisión del Ejecutivo de readecuar los subsidios al transporte, aumentando un 17% los fondos para las empresas, pero sin destinar ni un peso al salario de los choferes. Actualmente, el sueldo básico bruto de un colectivero en el AMBA es de $1,2 millones, y los subsidios representan el 70% de los ingresos de las compañías. Pese a eso, los empresarios aseguran que no pueden pagar aumentos y presionan por una suba en el precio del boleto.

En este punto, la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA) estima que, sin subsidios, la tarifa mínima del colectivo en el AMBA debería ser de $1.600, cuando actualmente está en $371. Además, denuncian que los costos operativos del sector no se actualizan desde octubre de 2024 y advierten sobre la necesidad de renovar unidades, instalar cámaras de seguridad y actualizar sistemas tecnológicos.

La tensión en la UTA también tiene un frente interno. El sector opositor a Fernández, liderado por Miguel Bustinduy, cuestionó duramente la gestión actual del gremio y su relación con el Gobierno. En un comunicado, acusaron a la conducción de ser cómplice de un sistema de subsidios "corrupto", que dejó a los choferes con salarios deteriorados. "Nuestros compañeros se están yendo de la actividad" y pidieron una reorganización urgente del sector.

Mientras el conflicto escala, el gremio ya anunció que el 10 de abril se sumará al paro nacional convocado por la CGT. En paralelo, los empresarios esperan definiciones sobre el futuro de los subsidios y el ajuste tarifario. El desenlace de la reunión de este miércoles marcará si el viernes el transporte se paraliza o si, una vez más, el Gobierno decide postergar la pelea.