Las tensiones tras los incidentes en la marcha en Congreso siguen escalando. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anticipó que muchos de los manifestantes que fueron liberados por la jueza Karina Andrade volverán a ser detenidos y enfrentan procesos judiciales por los destrozos causados. Seguramente serán procesados por prender fuego un patrullero, contenedores, agredir a policías, romper baldosas y vidrieras”, sostuvo en una entrevista con Radio con Vos.

Macri apuntó directo contra la magistrada, a quien acusó de actuar con premura. “Se tomó una decisión apresurada, sin darle tiempo a los fiscales para sostener las detenciones”, criticó. Y aseguró que desde el Gobierno porteño aportarían nuevas pruebas para reforzar los casos. “Las tenemos y la Justicia deberá ponderar lo que presentamos”, insistió. Para ello, destacó que cuentan con brigadas equipadas con cámaras en mochilas para registrar imágenes más detalladas de las detenciones.

El mandatario porteño explicó que, en la Ciudad de Buenos Aires, las detenciones dependen de un fiscal, a diferencia de la provincia, donde interviene un juez de Garantías. En ese sentido, enfatizó que la liberación de los manifestantes no implica que hayan sido declarados inocentes, sino que siguen siendo parte de la causa.La jueza no dijo que no son culpables, simplemente los dejó en libertad”, subrayó.

Lejos de mostrarse condescendiente, diferenció entre manifestantes pacíficos y grupos violentos. “Cuando se ve ese nivel de caos, la gente buena se va o se queda en una esquina, sin provocar incidentes”, dijo. Y cuestionó a quienes aprovecharon la marcha para sembrar desorden: “No son los que dan la vuelta a la manzana corriendo a buscar un contenedor para prenderlo fuego”.

Sin embargo, el punto más crítico del operativo policial fue el caso de Pablo Grillo, el fotógrafo herido de gravedad por una cápsula de gas lacrimógeno. Macri reconoció la gravedad del episodio y aseguró que desde el Gobierno porteño están pendientes de su salud. “Es un hecho doloroso y lamentable. Lo estamos cuidando con los mejores profesionales y Fernán Quirós está encima del tema”, afirmó. Pero evitó referirse a posibles responsabilidades de la Policía de la Ciudad en el hecho.

El alcalde también defendió el accionar de las fuerzas de seguridad durante la marcha y advirtió que, de no haber intervenido, la situación podría haber sido aún peor. “Si la Policía de la Ciudad no estaba ahí, prendían fuego todo el Centro”, remarcó. Sobre el patrullero incendiado, justificó su presencia en el lugar y aseguró que había acudido a un llamado de emergencia por violencia de género. Si bien admitió que el conductor pudo haber cometido un error, sentenció: “Prender fuego un patrullero es un delito y eso es lo que se va a juzgar”.

Por último, el mandatario porteño habló sobre la iniciativa para endurecer penas a los trapitos y reiteró su postura contra los manteros. “Nadie tiene derecho a pedirte plata por estacionar en un espacio público”, argumentó, al tiempo que destacó que se duplicarán las penas para reincidentes. También anticipó que visitaría la calle Avellaneda, donde el Gobierno porteño busca erradicar la venta callejera. “Tengo que cuidar a los comerciantes que pagan impuestos y cumplen la ley”, concluyó.