El paro general de la CGT suma peso: trenes y colectivos se pliegan a la medida
La central obrera definió este jueves la fecha del paro, que contará con la adhesión de la UTA y La Fraternidad. Sin transporte público, la protesta ganará mayor impacto contra el Gobierno de Javier Milei.
La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó próxima medida de fuerza contra el oficialismo y este jueves por la tarde le puso fecha para el 10 de abril al segundo paro general contra Javier Milei. La novedad es que, a diferencia de otras convocatorias, esta vez no habrá transporte público, ya que tanto la Unión Tranviarios Automotor (UTA) como La Fraternidad, el sindicato de maquinistas, anunciaron su adhesión a la protesta.
La decisión de ambos gremios golpea de lleno en la movilidad de los trabajadores, lo que amplificará el impacto de la medida. El líder de la UTA, Roberto Fernández, confirmó que los choferes de colectivos no prestarán servicio el día del paro, mientras que su par de La Fraternidad, Omar Maturano, adelantó que los trenes tampoco estarán operativos.
Este jueves a las 15, en la histórica sede de Azopardo 802, la cúpula de la CGT se reunirá para definir la fecha del paro. Por ahora, las opciones que más fuerza tienen son el 8 o el 10 de abril, aunque también se baraja la posibilidad de una movilización previa para aumentar la presión. La protesta, impulsada por el sector más combativo de la central sindical, apunta a frenar las políticas económicas del Gobierno, que esta semana logró convalidar el nuevo acuerdo con el FMI.
El contexto es clave: en diciembre, la UTA evitó parar, ya que se encontraba en plena negociación paritaria, la cual finalmente no prosperó. En ese momento, Fernández criticó la falta de avances en la discusión salarial y lanzó una advertencia: “No vamos a permitir ningún tipo de plazo, cuota, quita, espera o cualquier otra modalidad para la percepción de nuestros haberes”. Ahora, con el escenario más claro, el sindicato resolvió sumarse sin dudarlo a la protesta.
Por su parte, La Fraternidad también tuvo su roce con el Gobierno en diciembre, cuando Capital Humano le dictó la conciliación obligatoria y obligó al gremio a levantar un paro de 48 horas. Las negociaciones posteriores no dieron los resultados esperados, y el sindicato de maquinistas decidió redoblar la apuesta junto a la CGT.
La medida de fuerza promete ser contundente, ya que la adhesión del transporte público afectará a millones de trabajadores en todo el país. A esto se suma la intención de la CGT de lograr el respaldo de la mayor cantidad de sindicatos posibles, buscando que el paro se convierta en una muestra de fuerza contra el modelo económico de Milei.
Mientras tanto, el oficialismo mantiene su postura inflexible frente a los reclamos gremiales y sigue adelante con sus reformas. En los próximos días, el Gobierno podría ratificar su intención de avanzar con la reforma laboral, un punto que ya generó múltiples roces con la central obrera y que podría tensar aún más el clima sindical.