Desde el gobierno, criticaron a Kicillof por el plan de desarme y piden "más armas en la calle"
El secretario de Culto nacional atacó con dureza al gobernador bonaerense tras el anuncio de medidas en seguridad. Lo tildó de "inútil" y promovió el uso de armas entre civiles. La polémica se desató luego de que Axel Kicillof presentara un plan provincial para reducir la circulación de armamento en las calles.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, abrió las sesiones ordinarias de la Legislatura provincial con una batería de anuncios en diversas áreas, pero el que más revuelo generó fue su plan de desarme. En un contexto de críticas a la gestión de seguridad en la provincia, el mandatario anunció que su gobierno trabajará para reducir la circulación de armas de fuego, sosteniendo que "nuestro objetivo es quitarlas de la calle".
Las declaraciones no pasaron desapercibidas para el secretario de Culto de la Nación, Nahuel Sotelo, un funcionario alineado con el gobierno de Javier Milei y ferviente defensor del derecho a la portación de armas. Sotelo, quien además cuenta con autorización para portar, arremetió contra el gobernador con insultos y un mensaje a favor del uso de armas por parte de civiles. "Pedazo de inútil. No le llega agua al tanque", disparó en sus redes, en referencia a Kicillof.
Lejos de quedarse ahí, redobló la apuesta con una crítica directa al plan de desarme. "¿Tan corto tenés que ser para creer que los delincuentes van a ir a dejar sus armas?", cuestionó con ironía. En la misma línea, agregó: "Una razón más para que los ciudadanos de bien se armen". Su postura refuerza la idea de que, ante el avance del delito, la portación de armas debería ser una alternativa para la población civil.
El enfrentamiento entre el oficialismo nacional y la gestión bonaerense en materia de seguridad no es nuevo, pero esta vez quedó reflejado en la radical diferencia de enfoques. Mientras Kicillof apuesta a una estrategia de más presencia estatal con aumento de patrulleros y mayores fondos municipales para la seguridad, Sotelo impulsa un modelo donde el acceso a armas de fuego se amplíe como medida de defensa personal.
Entre las medidas presentadas por el gobernador se incluyen 800 nuevos patrulleros para la policía bonaerense, la creación de un fondo de $70.000 millones para reforzar la seguridad en municipios grandes y el aumento del presupuesto para policías comunales en distritos más pequeños. También anunció una iniciativa para aumentar las penas por tenencia ilegal de armas y la construcción de más establecimientos para menores en conflicto con la ley.
Sotelo, sin embargo, desestimó por completo estas propuestas y volvió a posicionarse como un defensor de la portación de armas. Su reacción refuerza la línea discursiva que ya viene sosteniendo parte del gobierno libertario, donde figuras como la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también promueven un enfoque más agresivo contra la delincuencia, con menos restricciones al acceso de armas.