El brote de sarampión que comenzó en la Ciudad de Buenos Aires en febrero ya se expandió a territorio bonaerense y suma al menos ocho casos confirmados. Ante el riesgo de que el virus siga avanzando, el Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires lanzó una advertencia contundente: "Sin una campaña de vacunación efectiva, el brote es imparable".

Los profesionales reclamaron que se refuercen las políticas de inmunización, pero el panorama es más complejo de lo que parece. El Ministerio de Salud reconoció problemas de stock: si bien hay 200.000 dosis distribuidas en las provincias y 30.000 en reserva, las 500.000 compradas a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) aún no llegaron por trabas en la distribución. “Estados Unidos e Inglaterra acaparan las partidas y hay faltante global”, explicaron desde la cartera que conduce Mario Lugones.

La cuenta no cierra. El año pasado, 1.169.950 niños y niñas debían recibir sus dosis de la vacuna triple viral. Aunque la natalidad bajó, los datos actualizados muestran que los números siguen siendo elevados: en 2023 nacieron 460.902 bebés (que este año cumplen un año y necesitan la primera dosis) y en 2020 hubo 533.299 nacidos vivos, es decir, la población que ahora debería recibir el refuerzo a los cinco años. La falta de dosis disponibles complica la cobertura.

El problema se agrava porque la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (DiCEI), el área encargada del plan nacional de vacunación, quedó acéfala. Tras el despido del 30% del equipo, más trabajadores renunciaron y hasta la directora de la actual gestión abandonó el cargo. Con el sector desmantelado, no hay campañas masivas ni estrategias de contención, pese a que la Comisión Nacional de Inmunización (CoNaIn) advirtió hace meses sobre la necesidad de modificar el esquema de vacunación.

El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas del mundo. Para evitar brotes se necesita una cobertura del 95% de la población. Sin embargo, en 2023, la aplicación de la primera dosis llegó al 81,6% a nivel nacional, con distritos como CABA en apenas 66%. Peor aún, la segunda dosis se aplicó solo al 54,8% de los niños y niñas. Mientras tanto, el Ministerio de Salud no implementó ninguna campaña informativa masiva y los discursos antivacunas siguen en aumento.

La Organización Panamericana de la Salud emitió una alerta epidemiológica por el crecimiento de casos en la región. Hasta el 21 de febrero, Argentina, Canadá, Estados Unidos y México reportaron 268 contagios, un incremento significativo respecto al mismo período del año pasado, cuando fueron 60 casos. Especialistas insisten en que la única protección real es completar el esquema de dos dosis de la vacuna triple viral. Sin campañas de vacunación, el brote podría seguir creciendo.