El intento del Gobierno nacional de avanzar con la fusión entre el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Instituto Geográfico Nacional (IGN) sumó una nueva ola de rechazos. La medida, impulsada por el Ministerio de Defensa bajo la conducción de Luis Petri, y articulada con la Secretaría de Investigación Política Industrial y Producción para la Defensa, cayó como una bomba entre trabajadores y autoridades de ambos organismos, que se enteraron de la propuesta por medio de una nota publicada en el Sistema de Gestión Administrativa.

Desde el SMN, la delegada de ATE, Ana Saralegui, expresó su preocupación y apuntó contra el carácter inconsulto de la propuesta: “Estamos muy preocupados por esta situación”, afirmó, al tiempo que aclaró que la decisión no fue comunicada de forma directa ni debatida internamente. Según explicó, no existe ninguna relación entre las tareas que realizan ambos entes. “Nosotros decimos que ellos miran para abajo, porque miran la Tierra, y nosotros para arriba porque miramos el cielo. Esta fusión y centralización perjudica la autonomía del SMN para poder trabajar”, aseguró.

El argumento oficial sostiene que la unificación permitiría mejorar la base de datos y garantizar mayor transparencia. Pero desde el SMN refutan esa idea con firmeza. “Todo lo que dice esa nota es falaz, porque nuestras bases de datos no tienen nada que ver. No se puede hablar de eficiencia si se parte de un diagnóstico erróneo”, remarcó Saralegui.

En la misma línea, trabajadores del IGN también salieron a cuestionar la iniciativa y dejaron en claro que no existe superposición de funciones. Muy por el contrario: afirmaron que lo que propone el Gobierno “es como juntar peras con naranjas”. Una fuente del organismo fue tajante: “El ambiente es tenso. Hay gente que trabaja hace añares, que brinda conocimiento técnico y de ciencia y, de pronto, ve esta propuesta de absorción que nosotros entendemos como una suerte de eliminación o desmantelamiento virtual del organismo”.

La resistencia no se quedó en lo gremial. El propio director del Instituto Geográfico, Jorge Horacio Machuca, levantó una dura carta a Petri ya su par de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, donde cargó contra el informe elaborado por el secretario Maximiliano Fariña. En el escrito, Machuca advirtió que la propuesta adolece de “serios vicios y falta de conocimiento” , y advirtió que “para llevar adelante esta fusión tal como fue planteada, habría que avasallar el sistema republicano de gobierno”.

Machuca defendió el carácter jurídico del IGN, al subrayar que cuenta con autonomía administrativa, patrimonio propio y persona jurídica otorgada por ley. Por eso, planteó que el proyecto oficial no solo carece de fundamentos técnicos, sino que pone en juego principios básicos de funcionamiento institucional. A su vez, recordó que en todos estos años “no se han gestado puntos en común” entre los dos organismos. “No porque no se nos prendió la lamparita, sino porque nuestros universos son diferentes”, sentenció.

Desde el IGN también aclararon que lo único que comparten con el SMN es la dependencia de la misma secretaría y algún trabajo puntual, como la elaboración conjunta de un calendario. “Ellos estudian la atmósfera y nosotros la forma de la Tierra. El ciudadano de a pie tal vez no lo ve, pero nuestras funciones son completamente distintas”, remarcaron. Y agregaron que la tarea que realizan es “muy importante para la sociedad pero casi anónima”, lo que vuelve aún más frustrante el intento de absorción.

La propuesta oficial se conoció a fines de marzo y se enmarca dentro del plan de reorganización estatal que impulsa la administración de Javier Milei. Bajo la consigna de “achicar el Estado”, el ministro Petri remitió el expediente a la cartera que conduce a Sturzenegger para avanzar en un esquema de unificación que, para los trabajadores, no busca eficiencia sino desfinanciar estructuras clave con funciones bien diferenciadas.